Tanto se emprende en término de un día

Ayer encontraron al terrorista más buscado de la Historia, se lo cargaron y luego lo tiraron al mar (parece un guión de los Monty Phyton pero es real, lo dijeron en la tele). Los americanos, como de costumbre tan comedidos en alardes patrióticos, se envolvieron en bandas y estrellas y se lanzaron a la calle para celebrar su muerte. La muerte de un hombre que un día se sentó delante de un calendario del año 2001, miró con aire despreocupado las treinta casillas del mes de septiembre y dejó caer el dedo sobre una de ellas mientras decía “este”.

Un martes, el 11.

La aurora más trágica de Nueva York (“por los barrios hay gentes que vacilan insomnes / como recién salidas de un naufragio de sangre”). La huella dactilar de Osama sobre el 11 de septiembre llegó a todos los anuarios del mundo y aquel día quedó señalado para siempre.

Lo han llamado el comienzo del siglo XXI, y es que hay jornadas que marcan la Historia universal y el mundo se acuesta de forma distinta a como se levantó por la mañana. También hay días célebres en nuestras historias individuales, un 3M o un 11N o un 21E, momentos estelares de nuestra personal y humilde humanidad.

Recuerdo que la noche de los atentados del 11S el telediario de no sé qué cadena concluyó con la canción de Eagles “In a New York minute”, que en aquel momento parecía una melancólica profecía (“In a New York minute / everything can change”).

Cuántas cosas pueden cambiar en tan poco tiempo para nuestro asombro, habituados como estamos al paso rutinario de semanas y meses. Es lo mismo que le dice don Álvaro de Ataide al Sargento en El alcalde de Zalamea, de Calderón:

En un día el sol alumbra
y falta; en un día se trueca
un reino todo; en un día
es edificio una peña;
en un día una batalla
pérdida y victoria ostenta;
en un día tiene el mar
tranquilidad y tormenta;
en un día nace un hombre
y muere…
 

Don Álvaro canta al esplendor de un día; pero un día es también lo que viven algunas flores y, en fin, como recuerda Fernando en El príncipe constante, lo que parece durar la existencia de los hombres:

Estas, que fueron pompas y alegría
despertando al albor de la mañana,
a la tarde serán lástima vana
durmiendo en brazos de la noche fría.
Este matiz, que al cielo desafía,
iris listado de oro, nieve y grana,
será escarmiento de la vida humana:
¡tanto se emprende en término de un día!
A florecer las rosas madrugaron
y para envejecerse florecieron;
cuna y sepulcro en un botón hallaron.
Tales los hombres sus fortunas vieron;
en un día nacieron y espiraron,
que, pasados los siglos, horas fueron.
 

Enredados ya en la reflexión sobre el paso del tiempo, el valor de una sola jornada, la fugacidad de las cosas terrenas y la brevedad de la vida, laberinto angustioso en el que con frecuencia nos atrapan los textos barrocos (desde el 11S han pasado ya casi diez años, no hay duda de que tempus fugit), la única salida es confiar en  aquello del Carpe diem, pensar que, como dice la canción de Serrat, “hoy puede ser un gran día” y disfrutarlo al máximo. Nos asusten con lo que nos asusten hoy los telediarios.

Isabel Hernando Morata // Universidade de Santiago de Compostela

6 comentarios en “Tanto se emprende en término de un día

  1. ¿Cómo se puede hablar de Bin Laden, el 11S y Calderón… y acabar con una llamada al optimismo?
    Menos mal, Isabel. Falta nos hace.

    Por cierto, ¿3M, 11N, 21E…?

  2. En realidad, Jose, iba a hablar de los Barça-Madrid (como son “clásicos”..), pero pudo más la noticia del momento.
    3M, 11N, 21E es una “parodia” a la forma de llamar algunos días señalados en la Historia reciente (23F, 11S, 11M).
    Y, optimismo, siempre.

  3. Desde luego el clásico de hoy ha sido espectacular. Nos hubieras dejado de piedra si lo comparas con los siglos de oro. ¿Quién sería Mourinho? …

    Lo de las fechas, había caído. Pero quería saber si tenían algo de personal.
    Muy bueno el post, por cierto. Que nunca lo digo…

  4. Muy buena entrada, Isabel.

    En cuanto a lo de quién podría haber sido Mourinho en los Siglos de Oro, no lo sé, pero lo que es seguro es que no responde al tipo literario del portugués de la época, enamorado, aficionado a tocar la guitarra y cantar lánguidamente🙂 Más bien parece un Quevedo, pero sin su gracejo e inteligencia.

  5. A riesgo de que convirtamos esto en una franquicia del diario marca, tengo que decir que Mou aguanta muy bien la comparación con Quevedo, David…

    Pero vamos con el tópico del portugués… ¿Quién sabe de dónde sale lo que sigue?

    “A Lisboa en tren de lujo yo viajaba
    y a mi lado muy galante un portugués
    al momento un gran amor me declaraba
    [con] mayor velocidad
    que nos llevaba aquel exprés.

    […]

    Al regreso de la tierra de los fados
    muy atento y muy cumplido el revisor
    el billete me picó moito obrigado
    declarándome que estaba
    muertecito por mi amor”

  6. Gracias a los dos🙂

    Desde luego, David, Mourinho no responde al tópico de portugués del Siglo de Oro. Y creo que Quevedo se tiraría de las greñas si supiera que lo han comparado con Mourinho. Me parece que el entrenador del Real Madrid tiene muy poco o nada de estoico (su “¿por qué?” ante la derrota lo dice todo), y si no puede imaginar una estrategia futbolística digna dudo mucho de que se le pasara por la cabeza ni la anécdota menos lucida de El Buscón. Mourinho sería un villano gracioso tosco y chocarrero, de esos que hacen exclamar a sus amos: “¿qué dice este loco y necio?”. Más rango no le doy.

    Y, Jose, no tengo ni idea de quién puede ser el autor de esos versos..

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s