En los márgenes del teatro clásico

A nadie extrañará que en un blog sobre teatro clásico circulen nombres como Calderón, Lope o Tirso, pero si mencionase a un tal Andrés de Abadía, Antonio de Fajardo y Acevedo o a Pedro de Benavide otra cosa sería, ¿verdad? Claro, y es que cómo van a formar parte de nuestro acervo figuras tan periféricas como un apuntador, un cobrador, un guardarropa o un músico. Sin embargo, la función o funciones que cumplían muchos de ellos, con mayor o menor incidencia en la representación, tenía su importancia dentro de la compañía de la que formaban parte.

"El aguador de Sevilla" de Diego de Velázquez

En una tarde de función, la representación de la pieza dramática no era lo único que atraía al público; el ambiente festivo y las posibilidades de relacionarse también debían ser un aliciente a la hora de pagar una entrada. Ahí está el alojero, ese vendedor de agua, frutas y otras mercancías en el interior del corral que, junto a los vasos de aloja, lleva también los papeles supuestamente amorosos que hombres y mujeres se intercambiaban, ¡vamos!, el celestino del patio. Fijémonos en esos mozos que entran y salen del escenario sin decir palabra y a los que con un explicativo sobrenombre se les llama “metesillas” o “sacamuertos. Y no se queda atrás, en cuanto a la curiosa denominación con que se le conocía, la figura del “apretador”, encargado de garantizar su asiento a aquellos que  habían pagado un plus para asistir sentados a la representación y, haciendo honor a su nombre, intenta sentar al mayor número de espectadores con el fin de incrementar el aforo.

Esta galería de personajes, a los que aún podríamos añadir el mantenedor del orden y el tramoyista, no figuran en las historias clásicas del teatro, y hasta hace relativamente poco, es cierto, tampoco los representantes y autores conseguían hacerse un hueco en ellas, no obstante yo he querido traerlos a este espacio teatral del siglo XXI para rendirles un pequeño homenaje, y de paso, poner de nuevo en primer plano la idea de que teatro, lo que se dice teatro, es algo más que el texto dramático al que con suerte podemos acceder nosotros.

Rosa Durá // Universitat de València

2 comentarios en “En los márgenes del teatro clásico

  1. Rosa, gracias por recordarnos la existencia de estas figuras secundarias pero tan características del teatro clásico. Indagar sobre su función nos hace tener una idea de cómo era el espectáculo teatral en aquella época, tan distinto del nuestro en gran medida.

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